lunes, 24 de septiembre de 2012


Buenos días.... en el día de hoy quiero compartir con vosotros/as y contaros algo que sucedió hace ya algunos años….cuyo título es……
Recuerdo Pre-Boda
Día 8 de Agosto de 1982 & 45º a la Sombra

El día de mi boda fue un cúmulo de propósitos y despropósitos.
En ese esperado día, intervinieron muchas personas; aquellas que intentaban que todo fuera a pedir de boca, la familia y los amigos; y aquellos que eran meramente circunstanciales, como la peluquera y el chico de la floristería etc….
8:00 am. Y nervios a flor de piel. A primera hora vienen a recogerme para ir a la peluquería.
Tras mucho esperar, nos atiende una chica que, nada más mirarla, me dio mala espina. Se acercó y mirándome me pregunto:
-         “¿Qué desea?”
-         Verá, hoy es el día de mi boda y me gustaría que me hiciera un recogido.
-         Me parece que…… con el pelo tan largo…… será imposible…”
-         ¿Perdone……? Pues,en otras ocasiones no tuve problemas, de hecho, incluso me ponían relleno…
-         “Lo siento; pero… yo no puedo.”
Se me pasaron mil ideas por la cabeza ¿Qué hago me marcho? Pero con la hora que es……ya no encontrare peluquería que me atienda.
-         De acuerdo……. Córtelo solo un poco……….
¿Un poco? ¡Ja!....¡¡¡¡¡por los hombros!!!! Qué horror!…….de tenerlo por la cintura.....¡y eso que le dije solo un poco¡¡¡¡¡ madre mía!!!, no quería ni mirarme.
De regreso a casa, el maldito recogido (si es que se le podía llamar “recogido”), se me iba cayendo y ¡¡¡¡ yo!!! Con un disgusto de muerte: “sin pelo”…….. “sin moño”…… Y un calor  de asfixiante….
Mi padre……..cuando conté lo sucedido, con toda la paciencia del mundo y para consolarme me dijo:
-         “Hija, no te apures que estás muy guapa y, míralo por el lado positivo: el pelo crece y además…..te lo has saneado.”
A fin de cuentas, tenía razón. Así que, me lo arreglé como pude ¡¡¡quedo aceptable!!! Y comencé a ducharme, pronto llegarían para ayudarme a vestirme. Una vez que estaba casi lista, llamaron a la puerta: ¡Por fin el de la floristería había llegado con mi ramo! Mi hermana corrió a recogerlo!..........Salgo en bata, con toda la ilusión, ¿Ramooo…? …….me encontré con mis rosas rojas: “Sí…. rojas”….. tal y como yo así lo quería; ¡ perooo ! ¡No con media metro de rabo y un horrible lazo naranja! El ramo no duró mucho en mis manos…, pues lo arrojé al patio con furia.
Esto no podía estar pasando, primero el moño y ahora el ramo.
-         ¡¡Yo con esto no me caso!! ¡¡Prefiero una maceta de jaramagos a esto!!
-         Y me puse a llorar…………………
Y ahí estaba mi padre, con su santa paciencia y con todo el cariño, para arreglar y adecuar el ramo a mis gustos.
Lo dejo precioso……….”Que Arte Tenía Mi Padre”………
¡Con qué orgullo me llevaba del brazo hacia el altar, el día de mi boda! Parecía… hasta doble de alto.
Conclusión:
En tres tiempos se divida la vida: En presente, pasado y futuro, el presente, que es brevísimo y hay vivirlo intensamente para que ningún pequeño detalle se nos olvide; el futuro, que es dudoso y lo tenemos que labrar… el pasado, que es CIERTO y así lo he contado…. de todo se aprende y de las adversidades más.
Mary